Combate defensivo con cuchillo. ¿Es factible?
Feb 16th, 2010 por Cecilio Andrade
Una gran pregunta, ¿verdad?
En realidad, en algunos círculos es una gran controversia.
Veamos si es posible llegar a clarificar algunos conceptos.
Para empezar existen muchos profesionales que consideran el trabajar y entrenar con un arma blanca como poco realista, una pérdida de tiempo y, lo más comentado, un riesgo legal en caso de verse obligado a hacer uso del mismo.
El entrenamiento con cuchillo ahorra mucho del ya de por sí muy reducido tiempo libre del profesional armado. Las líneas de ataque son las mismas, ya sea un palo, una botella o una navaja, con lo cual entrenamos varios supuestos en uno. En este caso el más peligroso.
Por otra parte, aprendiendo a combatir con un arma blanca se aprende también a defenderse de la misma, por lo cual seguimos ahorrando tiempo y esfuerzo.
Está claro que ahorramos tiempo de entrenamiento, que sin ser un motivo fundamental, si es a considerar en la apretada agenda del día a día del profesional armado.
Para un profesional armado el uso del arma blanca es ante todo una situación de último recurso, cuando “no hay nada más” que puede ser empleado para sobrevivir o salvar vidas.
Un combate con cuchillos no es un juego, en realidad ningún combate real lo es, pero el combatir con cuchillos implica unos enlaces mentales y psicológicos que ninguna otra arma posee.
Se combate muy cerca, extremadamente cerca, viendo, sintiendo y oliendo al adversario. Captando con todo lujo de detalles a ese adversario.
Un arma de fuego puede alcanzarte o no, provoca miedo evidentemente, pero es un miedo menos definido y normalmente más distante. Requiere una habilidad específica y el estar en línea con la misma. La mayoría de las veces ni se ve la cara de quien dispara, incluso en distancias muy cortas. Y no es raro el caso de quien dispara un arma más al buen tuntún que con precisión.
Por el contrario, un cuchillo implica cercanía extrema por definición, puede dañar tanto con el filo como con la punta, y en múltiples direcciones y sentidos. El que emplea un cuchillo debe hacer uso de una voluntad y decisión clara y definida de ataque.
En general el combate con armas punzo-cortantes siempre es más atemorizador. Y si a ello le añadimos que más del 60% de los alcanzados por armas de fuego sobreviven, mientras más del 60% de los atacados por armas blancas fallecen, el efecto total es bastante claro.
Muchos profesionales denostan este tipo de trabajo por considerar que con su arma de fuego no necesita implicarse en combates extremadamente cercanos. ¿Por qué combatir a un metro cuando se puede hacer a 7? Sobre este asunto les remito a mi articulo “21 foots – 7 metros” ( http://www.cecilioandrade.es/cqb-tacticas-y-tiro/21-foots-7-metros/ ).
Mi opinión siempre es la misma, “prepárate para lo peor, lo sencillo se soluciona al momento”. Prefiero saber como hacerlo y no necesitarlo nunca, que necesitarlo y no saber qué hacer.
En Europa en general, y en España específica y, como siempre, en extremo, se incide más en el combate contra cuchillo desde la perspectiva de la defensa personal a mano desnuda. Es importante conocer dichas técnicas, y siempre serán nuestra mejor primera reacción antes de poder distanciarnos y poder acceder a nuestra arma si es posible, así lo considero y así lo trato, pero también implica una serie de cuestiones importantes a considerar.
Por un lado nos posiciona en una situación de espera ante el agresor o agresores, convirtiéndonos en muchos casos en víctimas propiciatorias. Por otro lado nos “puede”, insisto en ese “puede”, restar una agresividad necesaria para sobrevivir a un enfrentamiento de este tipo. En última medida hay que considerar el tiempo que implica dominar y mantener muchas de estas técnicas.
Es necesario conocer esas técnicas, yo mismo lo hago así, pero debemos tener siempre algo más en nuestra manga táctica.
En realidad mi consejo siempre es una palabra, integración. Integración de técnicas, de sistemas, de armas. Pudiendo pasar de una a otra sin pausa, sin dudas y sobre todo con habilidades comunes que no requieran cambiar el chip de nuestras respuestas adquiridas.
Hay que evitar que nuestros entrenamientos degeneren en coreografías perfectamente planificadas, en exhibiciones de habilidad o incluso en competiciones deportivas. Hay que buscar en la medida de lo posible los huecos, los fallos, la sorpresa, el encontrar errores que de darse en situaciones reales serian fatales. La cruda realidad nunca es ordenada, medible ni calculable. La realidad solo puede ser analizada si es en pasado, y extrapolable si es en futuro.
Podemos enfrentarnos a uno o a varios, a un bate de beisbol, una botella rota, una bayoneta o a una navaja albaceteña, el caso que no podemos entrenar hasta dominarlos, todos y cada uno de los casos particulares que han ocurrido, ocurren y ocurrirán. Y ahí es donde la técnica del cuchillo nos permite aprender, dominar y mantener habilidades polivalentes y multifacéticas.
Recordemos lo que implica un combate de este tipo, sorpresa, velocidad, muy corta distancia y violencia extrema.
Hay que moverse la antes posible, hay que moverse muy rápido, hay que moverse con precisión, hay que moverse con fluidez, hay que moverse con decisión … … … … … …
Hay que moverse.
Recuerden siempre que el movimiento implica vida.
Cuidense





“”El entrenamiento con cuchillo ahorra mucho del ya de por sí muy reducido tiempo libre del profesional armado. Las líneas de ataque son las mismas, ya sea un palo, una botella o una navaja, con lo cual entrenamos varios supuestos en uno. En este caso el más peligroso.
Por otra parte, aprendiendo a combatir con un arma blanca se aprende también a defenderse de la misma, por lo cual seguimos ahorrando tiempo y esfuerzo.”"
Lo siento pero solo tiene razón en parte, las distancias y formas de evasión ante un ataque con un bate de baesball o un cuchillo difieren en las distancias que los agresores usan para alcanzar a su objetivo. Con un cuchillo la distancia de ataque llega a poner casi en contacto cuerpo a cuerpo a ambos contendientes y ademas se puede hacer uso del resto de extremidades libres (agarres, patadas, puñetazos, embestidas, cabezazos etc…), tambien es un factor determinante el entorno donde se realice el combate, no es lo mismo luchar en unas escaleras que hacerlo en un pasillo estrecho, ascensor o tener personas inocentes a tu alrededor (por ejemplo en carnavales, discotecas o en manifestaciones la personas estan muy proximas las unas a las otras).
Por otro lado las armas blancas, no suelen ser del mismo tamaño no es lo mismo una tonfa que un Bo o incluso una Katana (ya se a dado el caso de peleas callejeras donde sacaron espadas para matar a los pandilleros rivales). En el caso de un bate de baesball/Katana la distancia que te separa para alcanzar a tu objetivo aumenta en funcion del tamaño que posea el arma y en consecuencia las formas de reacción varian ya que el agresor no necesita acercar su cuerpo para llegar al contacto (hay que tener en cuenta que un bate/Katana mide 1 metro de largo más o menos mientras que un cuchillo tendra 20 o 28 cm como mucho). Por otro lado la base de un “guerrero que se precie” es en primer lugar el combate cuerpo a cuerpo sin armas, ya sea para enfrentarse a un oponente armado o desarmado (de otra manera crea dependencia del arma con la que entrene y cuando se vea desprobista de esta se encontrara indefenso). Una vez aprendido los principios basicos y estos quedan como acto reflejo es entonces cuando se debe enseñar el uso de un cuchillo no solo para emplearlo de forma letal, tambien se puede usar de forma que no cause daños irreparables, el filo y la punta no es lo unico que se puede emplear en un combate, tambien se puede usar la parte plana de la hoja y el mango; tambien depende de si es de doble filo o solo posee uno con lo cual la parte roma de la hoja tambien tiene multiples usos.
Podria seguir hablando de este tema pero no quiero extenderlo más de lo necesario, asi que como colofon final pondre la frase que me dijo un general norteamericano retirado hace ya unos cuantos años.
“No importa las armas que uno posea, mientras tenga mi mente podre seguir luchando”
Cecilio Andrade:
Buen dia, tu atento servidor acaba de encontrar esta excelente pagina web, vi dentro de alguna de las categorias, algunas aportaciones de cantos de motivacion para el personal militar y policial, quisiera aportar alguno, pero las fechas en que se hicieron los comentarios son algo antiguas, como le hago?
Estimado Little:
Estoy totalmente de acuerdo con ud, punto por punto.
Le ruego vuelva a leer el pequeño artículo, en el verá que no se trata en ningún momento de defender una exclusividad en la defensa con arma blanca, se trata de alegar las ventajas intrínsecas que tiene el adiestramiento con ellas.
El combate con arma blanca nunca es igual, como bien dice, el lugar, el entorno, el tipo de arma, además del estado físico, mental, psicológico, anímico y los conocimientos que se posean, influyen en cualquier acción. Además es evidente que la forma de combatir contra un bate, una silla, un machete de jungla, etc. no es la misma. Técnicamente es correcto, pero mi articulo hace referencia a los reflejos y condicionamientos que generan ese tipo de entrenamiento. Entrenamiento que por otro lado, con el tiempo, debe incluir esos supuestos, evidentemente.
Soy practicante, desde hace más de 30 años, de varias disciplinas de Artes Marciales, y mi primer consejo siempre es el mismo que ud comenta. Aprendan bien una disciplina, bien y en profundidad, ella le dará la base imprescindible para ampliar miras, disciplinas y técnicas.
Si lee otros artículos vera que soy férreo defensor de la mente, un arma es tan peligrosa como quien la empuñe, “ninguna navaja corta en manos de un cobarde”, dice un viejo refrán.
El presente artículo hace referencia a un caso concreto, la portación de armas blancas, navajas concretamente, por parte de profesionales armadas, y su posible uso, amén de pelar una fruta o cortar un bocadillo, no tan solo para rescates o similares, si no tambien como arma de “último recurso”.
Recuerde que estos profesionales pasan muchas horas trabajando, y que tanto física como mentalmente no siempre pueden reaccionar como un artista marcial, amén, por supuesto, de que no es probable que puedan sacar muchas horas tras comer, dormir, estar de servicio, dedicar unas horas a la familia, hacer dobles turnos, etc, etc.
Repito, estoy de acuerdo con ud, pero el artículo solo es un alegato sobre un punto específico y particular, no una generalización.
Agradezco mucho su comentario, sobre todo por lo detallado y esmerado, además de permitirme comentar con ud e intercambiar puntos de vista, que a la postre, son los mismos.
Gracias caballero, cuidese.
Martín:
Cualquier comentario se actualica en la lista de “últimos comentarios”, no se preocupe.
Y gracias.
Estimado y admirado amigo Cecilio, este artículo, como siempre, FANTÁSTICO.
Yo, al igual que tú, considero que la mente es el mejor arma. Hace unos días, he vuelto a hacer un “amigo”, ya me conoces…
Este amiguito es de los que no ha dado palo al agua en su vida, de los que, tras 20 años de policía, no se ha implicado ni ha aprendido nada, solo a mirar a otro lado. Pues el sujeto se me acercó y me mostró una pistola nueva. Ma habló de sus ventajas (o eso creía él) y tras ello, me preguntó que me parecía. Esta fue mo respuesta: con tu nula mentalidad operativa y tu total desconocimiento del manejo del arma, unido a tu miedo a todo, ese arma te vale como esa escoba…(y señálé a la herramienta de la limpiadora de la Base)
Un abrazo Cecilio.
Veritas Vincit
Mi estimado amigo.
Recuerdame que te regale un buen libro que se titula “El arte de la diplomacia. Como evitar problemas que no necesitamos”.
Cuidate hermano.
Un abrazo.
Hola. En general estoy bastante de acuerdo con el artículo, que me parece muy interesante. Hay algún punto en el que pienso que se debería matizar.
El entrenamiento con cuchillo o con bastón es muy distinto. Aunque en kali usemos la misma denominación para los ángulos, no son iguales. Los ángulos con el cuchillo requieren menos fuerza para ser efectivos, al tiempo que son más difíciles de defender al ser cerrados. Con el bastón, el movimiento es generalmente más amplio. Con el cuchillo, el movimiento del brazo es más cerrado y bastante más sutil.
Por ese motivo, y siendo el uso de ambos tipos de armas distintos, se deben entrenar como cosas distintas.
He dicho como cosas distintas y no que se deban entrenar separadamente porque, cómo bien dice, el entrenamiento debe ser integrado. Cuando se hace entrenamiento de manos vacías se debe hacer pensando que el otro lleve un arma blanca encima. Igual si se hace esgrima de fusil, se debe hacer contemplando que perdamos el fusil y tengamos que usar un palo, un cuchillo, manos vacías, nuestra arma corta….todo.
Incluso voy más lejos aún. Cuando se hace instrucción de morteros pesados, nada impide (dentro de las medidas de seguridad que se deben seguir con las armas de fuego), que se esté preparado para hacer uso de las armas individuales o del combate cuerpo a cuerpo. El combate real no son parcelas separadas. El conductor de un camión de la compañía de servicios puede verse combatiendo cuerpo a cuerpo sin previo aviso, como ocurrió en Irak.
Personalmente, llevo encima más de un arma blanca cuando estoy de servicio. Lo mínimo, una navaja de clip en el bolsillo que pueda usar rápidamente.
Para demostrar la peligrosidad de un arma blanca he hecho con unos compañeros la prueba de los 7 metros, contra pistola en funda de extracción rápida, y el cuchillo gana en la mayoría de los intentos. Su uso es más instintivo y el miedo que puede provocar en el otro dificulta el uso de un arma más “complicada” como es la pistola.
Pienso que es interesante para ambos entrenar esto; tanto para aprender a usar la pistola bajo presión, como para “tirar de navaja” si nuestras otras armas fallan.
Un saludo.
Enrique
Estimado Enrique.
Como ya expuse en la contestación a Little, igualmente estoy de acuerdo con ud, pero por ser sobre la misma cuestión le ruego lo vea un poco más arriba.
Gracias por todos sus magníficos comentarios.
Cuídese mucho.
Hola!
En primer lugar me gustaría felicitarle por su nuevo articulo, muy profesional como siempre.
Y en segundo lugar hacer una serie de comentarios referidos a Little y Enrique. Cuando hablan de que las distancias en el enfrentamiento con cuchillo u otro objeto que se pueda coger son varias y muy distintas tienen razón, pero la forma de defendernos es la misma si el enemigo lleva un bate, un bastón, un palo, una botella, un cuchillo… ya que la primera defensa no es el bloquear o parar el ataque sino apartarnos, esquivarlo, y eso se hace igual para todo tipo de objeto que nos ataque. Despues de esto ya pensaremos en controlar, desviar…
El entrenar con cuchillo (cuanto mas pequeño mejor) es la mejor adaptación a ese escenario de confrontación ya que es este mismo cuchillo el que mas facilmente puede poner nuestra vida en riesgo.
A quien quiera saber mas sobre el tema lo invito a que conozca o mire Systema (arte marcial ruso) y se dará cuenta de lo que digo.
Agradeciendo de antemano su consideración y sin ánimo de ofender ni poner en controversia sus opiniones me despido.
Un saludo
Opinar no es ofender si se hace con su educacion y honestidad.
Al contrario caballero.
Cuidese y cuide de los suyos.
Estimado Oscar, estoy con usted en lo que comenta, pero si me lo permite, expondre unos puntos para que cada cual reflexione y llegue a sus propias conclusiones. Aclarar de antemano que no es mi intención darle lecciones a nadie, ya que cada cual tiene su propia vision y todas son respetables, aun así, siempre puede serle de utilidad a alguien:
Esquivar es lo deseable, ya que evita exponer nuestro cuerpo ante un ataque, pero recuerden que el combate real puede llevarte a actuar en los lugares más insospechados y que en nada se asemejan a un entorno controlado como puede ser un Dojo o lugar de entrenamiento, como por ejemplo en los asientos de un coche, o estar enfrascado en combate cuerpo a cuerpo con tu oponente, mientras estais tumbados en el suelo y este intenta apuñalarte, e incluso, dentro del agua etc… en estos casos, resulta poco provable realizar una esquiva en condiciones.
Lo deseable o lo ideal es tanto entrenar como aprender técnicas o sistemas que nos permitan afrontar el peligro en diferentes circunstancias y situaciones, sin limitarnos exclusivamente a una sola linea de pensamiento. En este mundo existen multitud de sistemas de combate, todas persiguen la misma finalidad pero tengamos presente que ninguna es infalible, lo que realmente importa no es el arte, es el individuo, ya que “no es lo que se hace, sino como lo haces”.
Por último decir, que experimenten, expriman cada técnica, no se contenten solo con entrenar, cuestionense a si mismos y ponganse a prueba para verificar que algo es valido y no simplemente por que “alguien” (incluyendome a mi mismo) lo diga, no den por sentado las cosas, busquen la manera o forma que mejor se adapte a cada uno.
No olviden, que la experiencia es la mejor consejera, y lo más importante, nunca subestimen a su oponente.
Hola!
Gracias Sr Andrade.
Little estoy de acuerdo con usted, la mejor arma es nuestra mente. Como suelo decir: “Piensa lo imposible, haz lo impensable”
Un saludo