Unos heroes olvidados… o quizá no.
Feb 14th, 2010 por Cecilio Andrade
Un mucho más que buen amigo me envió este email, que si bien no fue en referencia a mi anterior “posteo”, si va dirigido a él, aunque por otra vía.
Me refiero en particular a:
Por su emotividad y particular interés lo publico aquí.
Cuidense.
bueno ce cilio en primer lugar disculpas por el retraso en escribirte, te comento,, hemos estado por tierras “moras” unos días haciendo un trabajo que teníamos pendiente Enry y un servidor,
bueno como estas,, espero que bien y no estés agobiado con el “curro” ya sabrás por las noticias que ha caído otro militar en misión de “paz” como aquí la califica el gobierno,, no entro al trapo, que les den al go bierno,, tu cuida te y cuida al que tienes encomendado y dentro de poco para casita , a descansar otra vez,,, no he podido hablar con xxxxxxxx pero mañana sin falta la llamo para saber de ella..
bueno te resumo lo de las tierras moras,,,
Enry me comenta que en el viaje anterior no pudo enseñarme unas posiciones del desastre,,, una en concreto,, Sidi dris,, total que me comenta que leyendo un articulo de un periodista Lorenzo Silva , este señor en un viaje a la posición describe un panorama desolador,,,diciendo que había huesos humanos “desparramados” por doquier, y posiblemente españoles,,, yo no me lo creía,,,, pero tenia que comprobarlo por mi mismo,, total, que le hecho el envite a Enry,,y decidimos embarcar y partir para aquel lugar,,, después de horas y horas de viaje,,, llegamos a la posición descrita,,todavía se conserva parte del muro y en buen estado,, dejamos para el día siguiente el reconocimiento del lugar y nos desplazamos a alhucemas para pernocta,,al salir de la posición que esta en lo alto de un buen cerro ,y casi sin camino,, nos dimos cuenta que ya estábamos controlados por dos moritos que salieron de la nada,,,, bueno al día siguiente y muy temprano estábamos otra vez en la posición,, y la verdad que cuando te metes dentro del papel de los pobres defensores del lugar, te das cuenta de lo vendidos que estaban.. y a sin murieron.. bueno obserbando el terreno empezamos a encontras las esquirlas blancas que describe el periodista,, pero cojones había bastantes huesos a flor de tierra sin partir,,no somos forenses , pero una tibia y un fémur humano sabemos distinguir,, y estos estaban a flor de tierra,, yo me mosqueo con narices y empiezo a recoger los desperdigados por aquí y por allí,, y mas mosqueo ,, remobias un poco la tierra y aparecían restos tanto de metralla como de cartucheria vacía ,, nos encontramos un obús de cañón que no había explotado y estaba totalmente curbado,, parece ser que la marina hizo practicas de tiro por aquellas tierras o fue cuando el desenlace que estuvieron ayudando,, la verdad que llegamos a juntar bastantes huesos,,, yo portaba y guardaba una bandera española en el coche, y decidimos meter todos los huesos en ella enterrarlos en aquella posición cerca del muro de entrada,,, se excavo una pequeña fosa y se enteraron como mejor pudimos ,,y sintiéndonos mas tristes,,pero teníamos que hacerlo rápido ,,pues podían llegar visitas inesperadas y no queríamos que se supiesen donde estaban,,,, te mando un enlace del unas lineas del escritor para que lo visualices,, cecilio la verdad para mi fue un “palo” no me esperaba que estuvieran abandonados,, como esta el cementerio español en alhucemas,, que también visitamos ,, me impresiono el panteón de la legión que esta muy deteriorado y muy mal conserbado,,, este cementerio lo cuida un musulmán y la verdad que el hombre nos dio todas las facilidades para la visita,, pero nos recalcaba que el cónsul español en Nador , que es el que le paga,, este ya le debe tres meses de paga y el pobre hombre no tiene ni medios ni nada para conturbar mejor dicho cementerio ,,yo me pregunto es por que no se ha podido repatriar a estos soldados a otras tierras y dad le digna sepultura,,, le verdad que me emociono bastante y indignado mas,,, bueno compañero no te doy mas la lata ,,pero tenia que contártelo,,, estaremos en contacto mas adelante,
un pedaso de abrazo cecilio,, cuidate y cubre te las espaldas,,,
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En Sidi-Dris, a finales de julio de 1921, resistían sitiados unos 300 hombres. Esperaban que los evacuaran por mar, pero la operación fracasó. Tras aguantar durante tres días, allí murieron casi todos, a la vista de los marinos que habían ido a sacarlos. La historia, novelada, la recogí en un libro que se titula El nombre de los nuestros. Por eso, en su día, había querido llegar hasta allí. Pero había debido contentarme con observar el lugar desde lejos. Si bien había podido hacerme una idea del paisaje, no había logrado pisarlo.
Cuando llegamos a la playa de Sidi-Dris, y después trepamos al cerro de color rojo herrumbroso donde permanecen los restos de la posición, comprendo que hice bien al mantener, durante cinco años, el empeño de algún día completar el viaje. Porque el espectáculo es estremecedor. Por un lado, el mar azul turquesa que se contempla desde Sidi-Dris, con su inmensa playa, absolutamente virgen, a nuestros pies. Por otro, el paisaje casi extraterrestre de aquella costa (un antiguo lecho marino, infestado de fósiles) que se extiende hasta el perfil lejano del cabo Quilates, al final del macizo montañoso del mismo nombre. Uno se imagina lo que debió ser, para aquellos hombres, vivir y morir en esta impresionante soledad.
Impresiona, también, la posición misma. Quedan restos del parapeto, todavía salpicados de balazos. Queda, semiderruida, una de las edificaciones. Removiendo un poco entre los restos, encontramos media docena de vainas de cartuchos de máuser, un trozo de alambrada, un fragmento de correaje. Y algo más. Por doquier empezamos a recoger unas esquirlas blancas, muy peculiares. Pronto identifico de qué se trata. Según cuenta Santiago Domínguez, años después del desastre la Armada hizo prácticas de tiro bombardeando los restos de Sidi-Dris. Los cadáveres de los defensores habían sido inhumados in situ, en fosas comunes, pero aquellos marinos no debían de saberlo. Por eso los huesos de los muertos de Sidi-Dris están se ven hoy así, esparcidos a la intemperie. Entierro algunos. Son demasiados para darles tierra a todos.
Entonces me doy cuenta de que les debo estas palabras. De que la España de hoy, donde yacen enterrados en mausoleos y bajo lápidas de mármol los granujas que los enviaron al matadero, debe enterarse de que aquellos pobres siguen allí, hechos añicos sobre la inhóspita tierra rifeña. Del olvido sólo les conforta la paz infinita del horizonte marino de Sidi-Dris. Eso, y nuestra memoria, que en lo que valga, y para lo que valga, aquí queda escrita.
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bueno al final me gusto la experiencia,,,, espero poder regresar pronto por aquellas tierras,,, tenemos pendiente las posiciones de igueriben y annual. ,pero tenemos que esperar un poco..
un abrazo como te mereces,,,





Estimado Sr. Andrade:
Me permito adjuntarle el enlace a este artículo de Pérez Reverte, en el cual narra un episodio (desconocido para mí) sobre otro de los innumerables héroes anónimos que ha dado nuestro ingrato país, y que entronca con este hilo de Héroes olvidados.
Gracias por su atención.
http://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/441/una-tumba-en-dinamarca/
Lo conocía, la verdad es que existe tal intercambio de emails sobre estos artículos de don Arturo que estoy por proponer la creación de un club de fans locos.
Evidentemente es una broma, por si acaso alguno lo duda.
Pero igualmente agradezco su aportación y por supuesto siendo tan a proposito, como ud comenta.
Cuídese y cuide de los suyos.