Heroes olvidados. Merecen respeto.
Ene 27th, 2010 por Cecilio Andrade
El presente articulo hace referencia a un hecho concreto de una nacionalidad tambien concreta, pero es mi intencion hacerlo extensivo a todos los caidos por todas las causas que ellos creyeron decentes, de todas las nacionalidades actuales o ya desaparecidas, a todos los que decidieron poner sus ideales y sus principios por delante de la comodidad, de la salida facil e incluso del mismo instinto basico de supervivencia.
Valga este ejemplo como homenaje a todos los que pagaron con su vida, con el olvido, con el menosprecio e incluso, en muchos casos, con el desprecio de su propio pueblo, de su sociedad, por que decir lo mismo de sus gobernantes ya sabemos que fue, es y sera siempre algo evidente y comun.
Escrito por Lorenzo silva en el 2002.
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En Sidi-Dris, a finales de julio de 1921, resistían sitiados unos 300 hombres. Esperaban que los evacuaran por mar, pero la operación fracasó. Tras aguantar durante tres días, allí murieron casi todos, a la vista de los marinos que habían ido a sacarlos. La historia, novelada, la recogí en un libro que se titula El nombre de los nuestros. Por eso, en su día, había querido llegar hasta allí. Pero había debido contentarme con observar el lugar desde lejos. Si bien había podido hacerme una idea del paisaje, no había logrado pisarlo. Cuando llegamos a la playa de Sidi-Dris, y después trepamos al cerro de color rojo herrumbroso donde permanecen los restos de la posición, comprendo que hice bien al mantener, durante cinco años, el empeño de algún día completar el viaje. Porque el espectáculo es estremecedor. Por un lado, el mar azul turquesa que se contempla desde Sidi-Dris, con su inmensa playa, absolutamente virgen, a nuestros pies. Por otro, el paisaje casi extraterrestre de aquella costa (un antiguo lecho marino, infestado de fósiles) que se extiende hasta el perfil lejano del cabo Quilates, al final del macizo montañoso del mismo nombre. Uno se imagina lo que debió ser, para aquellos hombres, vivir y morir en esta impresionante soledad. Impresiona, también, la posición misma. Quedan restos del parapeto, todavía salpicados de balazos. Queda, semiderruida, una de las edificaciones. Removiendo un poco entre los restos, encontramos media docena de vainas de cartuchos de máuser, un trozo de alambrada, un fragmento de correaje. Y algo más. Por doquier empezamos a recoger unas esquirlas blancas, muy peculiares. Pronto identifico de qué se trata. Según cuenta Santiago Domínguez, años después del desastre la Armada hizo prácticas de tiro bombardeando los restos de Sidi-Dris. Los cadáveres de los defensores habían sido inhumados in situ, en fosas comunes, pero aquellos marinos no debían de saberlo. Por eso los huesos de los muertos de Sidi-Dris están se ven hoy así, esparcidos a la intemperie. Entierro algunos. Son demasiados para darles tierra a todos. Entonces me doy cuenta de que les debo estas palabras. De que la España de hoy, donde yacen enterrados en mausoleos y bajo lápidas de mármol los granujas que los enviaron al matadero, debe enterarse de que aquellos pobres siguen allí, hechos añicos sobre la inhóspita tierra rifeña. Del olvido sólo les conforta la paz infinita del horizonte marino de Sidi-Dris. Eso, y nuestra memoria, que en lo que valga, y para lo que valga, aquí queda escrita.
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Estremecedor relato Sr. Andrade. Un deber de todos recordar a nuestros caídos. y mas aún en casos como el relatado.
Maestro Cecilio:
Gracias, por que una vez mas pone a conocimiento otra historia donde los protagonistas son los verdaderos héroes, aquellos que no solamente son abandonados en el campo del deber y el honor, sino que también son ignorados en las páginas de la historia, hoy en día solo cambian los actores, me refiero a los GRANUJAS que utilizan a guerreros para otros fines que no están acordes a nuestros ideales y principios, sin embargo las órdenes se las cumplen y no se las discuten, pero lo que mas duele es ser abandonados.
Dios nos de fortaleza a los vedaderos guerreros para cumplir nuestro código de honor:
“JAMAS ABANDONAMOS A NUESTROS HERIDOS Y MUERTOS EN COMBATE”.